La Literatura en Mesoamérica

bb copy.jpg

En Mesoamérica, encontramos la literatura en los códices prehispánicos y coloniales, en las estelas y vasijas, en la tradición oral y en los himnos religiosos dedicados a deidades antiguas. El historiador Miguel León-Portilla hace una descripción de ésta en el capítulo del libro: Historia Antigua de México Aspectos, fundamentales de la tradición cultural mesoamericana. Él estudia documentos escritos prehispánicos y coloniales; asimismo, menciona los avances en los métodos de investigación, con la finalidad de presentar un análisis de la literatura de la región. Según el autor, una de las características que definen Mesoamérica es “la unidad histórica, homogénea en la profundidad de sus procesos y muy diversa en sus expresiones culturales” y esto incluye a la literatura.

La mayor parte de la información escrita se perdió después de la conquista, sin embargo, sobreviven algunos documentos ricos en información. Desde que llegaron los españoles a México notaron la existencia de documentos escritos.  En ese momento ocurrieron dos procesos opuestos: la destrucción y por el contrario, el  rescate y la preservación. Algunos frailes se enfocaron en conocer mejor la idolatría para combatirla entendiendo el contenido de los textos, y otros como Shagún, buscaron salvaguardar los documentos. Desde el S. XVI se empezaron a transcribir y publicar algunos textos; estos se tradujeron a varios idiomas como francés y alemán. En este momento también surgió el interés por el estudio de lenguas indígenas, el análisis de la pictografía de los códices, la investigación del calendario de 260 días (tonalpohualli) y los glifos.

Los primeros estudios formales datan del S. XIX y XX. Uno de los principales investigadores es el alemán Eduard Seler, quien incluye un enfoque interdisciplinario. Él correlacionó información arqueológica (pinturas, glifos, textos y datos) con los documentos. A mediados de siglo, Alfonso Caso estudió los códices Mixtecos histórico-genealógicos, y por otro lado se llevan a cabo investigaciones formales de epigrafía en el área maya. Surge la importancia de la etnohistoria, la filología y la tradición oral.

En la actualidad se debate la veracidad de estos primeros estudios y sus interpretaciones. El autor menciona que el problema es que se han llevado a cabo traducciones en un idioma diferente con palabras que representan ideas que corresponden a una visión de un mundo distinto que ya no existe. Muchos de estos textos se han verificado por medio del cruce de información con datos arqueológicos y la autenticidad del contenido se ha podido identificar como prehispánico por medio de la investigación histórica, filológica y lingüística. Joyce Marcus propone que el contenido de varios documentos que hablan de genealogías y eventos, no son exactamente históricos, sino míticos, con el propósito de legitimar un grupo que busca mantener el poder. Este es un tema muy recurrente en los documentos de todas la regiones, incluyendo el Popol Vuh.

En la actualidad se han clasificado los documentos según época, tema y formato.  Existen códices prehispánicos y coloniales, los primeros eran de papel amate o de piel de venado. Los códices prehispánicos de origen maya incluyen el sistema calendárico, observaciones astronómicas y fechas rituales en logogramas y glifos silábicos.  Los del centro de México presentan una asociación del binomio imagen-glifo apoyado por la tradición oral; además, glifos calendarios y topónimos de lugares. En la época colonial los documentos presentan la mezcla de las dos culturas; se introduce el papel europeo y se incluyen glosas en alfabeto, en nahuatl o castellano.

Los temas que exponen los códices muestran un pensamiento compartido entre las diferentes culturas y elementos comunes de la cosmovisión. Los códices se clasifican en anales históricos, información calendárica y ritual, adivinación y pronóstico a lo largo de la vida, mapas y migraciones, doctrinas religiosas y ceremonias como las del fuego nuevo. Después de la conquista aparecen nuevos temas como registro de tributos, reclamo de tierras, descripciones de costumbres e historia para gobernantes españoles, y alusiones a creencias del cristianismo. A pesar de la conquista,  el autor menciona que  “el hilo no se rompió” e incluso continuó por medio de la tradición oral. En la época colonial también se recopilaron himnos dedicados a deidades nahuas.

Los códices son evidencia de la homogeneidad de las tradiciones de los pueblos antiguos, así como evidencia de que Mesoamérica tuvo un desarrollo común. Las estelas de Izapa, Chiapas, presentan los primeros registros escritos y datan de principios de la era cristiana. Estas presentan elementos de la cosmovisión que van ha perdurar hasta el presente en toda la región; pero además están presentes en los códices pertenecientes al área maya, en el centro de México escritos por los nahua y mixtecos, además por los tarascas y los otomí.  En conclusión, puede decirse que la literatura de Mesoamérica es una unidad histórica y cultural con una amplia variedad de expresiones.

Bibliografía

León-Portilla, Miguel. 2000. «La Literatura». En Historia antigua de México: Aspectos fundamentales de la tradición cultural mesoamericana, de Linda Manzanilla y Leonardo López Luján. México: UNAM. págs. 189-226

Advertisements

One thought on “La Literatura en Mesoamérica

Add yours

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Create a free website or blog at WordPress.com.

Up ↑

%d bloggers like this: